Si el recién nacido no llora, jadea o no respira y no tiene tono a pesar del estímulo al secarlo o al frotar las plantas de los pies se debe iniciar ventilación con presión positiva (VPP) de inmediato, de acuerdo con los protocolos del MINUTO DE ORO DEL RECIÉN NACIDO.
Si respira y tiene buen tono, se continúa con la secuencia de adaptación.