Es diferencial según la edad del niño o niña y según la gravedad de la infección. Se requiere de un alto grado de sospecha puesto que, en muchas ocasiones, los síntomas compatibles con meningitis pueden ser inespecíficos y los más específicos pueden ser tardíos. Debe considerarse su posibilidad ante la presencia de diferentes síntomas como:
Hiperproteinorraquia, Hipoglucorraquia, pleocitosis con polimorfonucleares.
Proteínas normales o elevadas, normoglucorraquia, pleocitosis con predominio linfocítico.
Hiperproteinorraquia, Hipoglucorraquia, pleocitosis con predominio linfocítico.
El diagnóstico debe sospecharse con la presencia simultánea de dos síndromes (19).
Tenga presente lo indicado en el esquema de Sepsis/Choque séptico y de Enfermedad febril de alto riesgo.
De forma específica se realiza de acuerdo a los resultados del análisis (citoquímico, Gram, cultivo y considerar lactato y análisis molecular) del Líquido Cefalo-Raquídeo (LCR), el cual se obtiene mediante la realización de una punción lumbar (PL). Debe tomarse glucometría o glucemia antes de realizar la PL.
La PL está contraindicada en la inestabilidad hemodinámica o cardiorrespiratoria, ante signos de hipertensión endocraneana (anisocoria, midriasis areactiva, triada de Cushing, postura en decorticación o descerebración), en papiledema, y en signos neurológicos focales e infección de la piel del sitio de la PL, así como si el recuento de plaquetas es menor de 50.000 o hay trastornos severos de la coagulación.
Se recomienda realizar neuroimágenes antes de la PL en caso de coma, la presencia de una derivación de LCR, historia de hidrocefalia, historia reciente de trauma o neurocirugía, papiledema, déficit neurológico focal.
Según parámetros de LCR, sospechar: